"Una pluma, pesa; el amor por inmenso que sea, no" (Pedro Rivera García)

"Quisiera saber llorar como un niño para sentirme mejor hombre"

miércoles, 5 de julio de 2017

Desencuentro




Todos sin excepción querríamos vivir en un continuo estado de nirvana emocional que nos permitiera vestir a diario con la cara de la felicidad por rostro.

Desgraciadamente, esto no es así y de vez en cuando surgen desencuentros, disputas y espaldas que se miran de frente.

No se trata de un combate en el que medir fuerzas de quién o qué estaba acertado, llevaba la razón o simplemente era mejor.

Se trata más bien de circunstancias, momentos puntuales, casualidades que hacen que sin pretenderlo se desborden espumas que no bañan brindis.

Decir que se gusta más a la gente, que a mí me miran más, que soy mejor compañía y amiga de lo que tú jamás llegarás a ser, sólo sirve para agrandar nimiedades, disputarse supremacías egoístas y satisfacer demonios para conseguir como premio quizás la soledad del olvido o la búsqueda de nuevos cobijos.

¿De qué sirve lanzarse botellas a la cabeza gritando pensamientos no pensados?

¿De que sirven miradas ausentes o enfocadas en direcciones opuestas?

Sólo un tercio de un todo de comprensión, bastaría para retomar cauces de sensatez, camaradería y por qué no, quien sabe si reconciliaciones con futuros de cupidos.

Si dos que nacieron para respetarse, comprenderse y dar alegrías llegaran a entender que lo importante no es el color con el que se viste la hermosura de sus cuerpos o los amigos virtuales que tienen, sino el bien que llevan dentro, este mundo sería mejor.

Por un próximo final del desencuentro y porque me duele mucho ver así a dos amigas mías, brindo con una Voll-Damm hasta que se pongan de acuerdo.








Foto Luismi






2 comentarios:

yolanda dijo...

Querido Luismi, cada día me asombras más!!!! Pasma me tienes. No se en este momento si es una broma o va en serio.
Desde luego si es por dos personas que han tenido un encontronazo, lo siento, aun así, quizás algún día lleguen a vencer la soberbia y se olviden de lo que les separó. Pero como sea de la casualidad de la foto, ya si que es admirable que crees tanto de tal casualidad.
Sea como sea, los encontronazos no siempre son malos. En ambos casos quizás les impulse a ser mejores con lo que saldrá ganando todo el mundo. Ellas con la amistad y los demas con mejores tragos que compartir.

Luismi dijo...

Querida amiga, esta vez la casualidad ha querido que hablara de un desencuentro entre dos "rubias" a las que siempre he apreciado y sigo haciéndolo. Quizás algún día podría hablar de esos otros desencuentros que desgraciadamente las personas también tenemos. De todos modos, de estos desencuentros como de todo en esta vida, también podremos sacar algo positivo. Brindo con cualquiera de estas dos de la foto para que siempre se multipliquen las amistades por cada desencuentro.