"Una pluma, pesa; el amor por inmenso que sea, no" (Pedro Rivera García)

sábado, 18 de marzo de 2017

Brindis al cielo




Cuando hoy mis pies apunten en dirección a esa Catedral que por asidua no deja de ser querida, tengo intención de dibujar sonrisas donde los recuerdos se vistan de negro.

Se cumple un año de ausencia, de prematura ausencia, de inesperada ausencia de un tipo de cara bonachona y cuerpo rechoncho seguramente por contener un corazón enorme.
Padre de familia, excelente persona y gran amigo del Amigo.

Me honro siempre de haberlo sido también suyo. No por tiempo, porque no fue mucho, pero sí en miradas; sí en brindis de palabras, conversaciones, enseñanzas, brisas de bar en la calle y cerveza con sabor amable.

Debería por ello quizás echar de menos a un tipo así y vestir de tristeza su recuerdo, pero no lo voy a hacer.
No lo haré porque allá donde sin duda está, no imagino en él otra cosa que un esbozo de sonrisa permanente.

No lo haré tampoco, porque este hombre hace ya tiempo que pasó a formar parte para mí de ese reducido grupo de personas que guardo en la memoria de tiempos futuros en un rincón escondido en lo mejor y más profundo de mí.
Un rincón lleno de padre, madre, hermano, familiares, amigos y una niña que pasaron por este mundo construyendo carreteras de vida eterna con asfalto de bondad y que por ello sin estar cerca, siempre permanecen y espero volver a ver cuándo me asignen ese billete de ida sin retorno que todos algún día llevaremos en nuestra cartera.

No brindaré con él como antaño, pero sí que lo haré en cada atardecer con soles color cerveza, nubes blancas por espuma y un ramillete de oraciones por aperitivo.


*En memoria de D. Pedro Rivera al cumplirse un año de su fallecimiento. Con todo mi cariño a los suyos y a todos aquellos que de una u otra forma tuvieron como yo la gran suerte de su amistad.

4 comentarios:

Airblue dijo...

Tu brindis es precioso, Luismi, seguro que tu amigo estará feliz en ese lugar donde ríen hasta las lágrimas.
Un gran abrazo.

luismi dijo...

Me encanta esa expresión tan acertada donde ríen hasta las lágrimas. Seguro que está allí, con algunas personas que como él pasaron por aquí haciendo el bien.

Muchas gracias

Matías dijo...

Un gran homenaje a esa persona que tan honda huella dejó en tu vida.
Saludos.

luismi dijo...

Gracias Matías. Un abrazo