"Una pluma, pesa; el amor por inmenso que sea, no" (Pedro Rivera García)

"Quisiera saber llorar como un niño para sentirme mejor hombre"

martes, 6 de diciembre de 2016

Una conciencia de carne y hueso

Todos hemos oído aquello de “lo que te dicte tu conciencia”. Ésta es una frase que en mi caso no es sólo una teoría a estudiar. Se trata de una práctica habitual en mi intención de pasar por esta vida.

Cuando las dudas me acorralan, los caminos se bifurcan o cuando la elección se hace compleja, siempre procuro acudir a ese foro interno en el que la gran mayoría de sus jueces hacen prevalecer aquello que seguramente deba ajustarse a mi persona.

Pero también en ocasiones, esa conciencia pudiera estar equivocada dentro de sus razonamientos. Y es entonces cuando situándonos al borde de un precipicio, un agente externo, una situación o lo que es mejor, una persona cercana, nos hace ver detalles que ese juez quizás omitió, olvidó o pasó por alto.

Ahí es cuando uno se da cuenta de que lo que férreamente y al pie de la letra era un “no” rotundo, se convierte en un ¿y si tal vez?

Para llevar a la práctica ese “no”, siempre habrá tiempo; pero peor, mucho peor, sería no intentarlo, para al final arrepentirme quizás de no haberlo hecho.

Y esa conciencia de carne y hueso, acertó; sin ella, me hubiera faltado la compañía de la amistad, de la buena gente, de unas horas de silencio y meditación; de risas compartidas, ojos claros y lluvia reparadora.

Mi camino es uno muy claro que en ciertos tramos se puede cubrir de niebla;

De mí depende disiparla y si no lo consigo, siempre agradeceré como ahora, esa voz amiga que me hizo ver lo que olvidé y me ayuda a continuar correctamente la marcha.

A esa persona, a esa conciencia, sólo una palabra:

G R A C I A S









2 comentarios:

Yolanda vega dijo...

Querido Luismi, voy a compartir contigo algo que siempre he creído sobre la conciencia y es que para mi la conciencia es la cantidad de luz que tenemos en el alma. No se como llegué a esta conclusión pero es algo que Sr porque si. Cosas de una bruja.

luismi dijo...

Pudiera ser así. Luz blanca, positiva. Luz roja, mirar para otro sitio. Lo malo es cuando la luz anaranjada persiste demasiado y necesitamos un toque externo para que cambie de color. ¿Brujería? Je je je. Toda mujer es algo bruja por tener siempre un sexto sentido o más...

Se agradece tu visita.

Besos