"Una pluma, pesa; el amor por inmenso que sea, no" (Pedro Rivera García)

miércoles, 27 de marzo de 2013

El hombre que aprendió a decir "no"

Las redes sociales acercan a las personas, crean vínculos de mayor o menor confianza, que de otra manera seguramente nunca hubieran zarpado o llegado a ningún puerto.

Personas que en poco tiempo se ven rodeadas de cientos e incluso miles de amigos, banalizándose en gran medida esa hermosa palabra que encierra tantos buenos sentimientos.

¿Nos hemos parado a pensar realmente quién es un verdadero amigo?

Yo lo he hecho y las cuentas no me cuadran con lo que luego un marcador de Facebook me indica.

No es algo que me preocupe, porque en una amistad, desde mi punto de vista, el contador real lo lleva siempre ese órgano en forma de corazón que todos llevamos dentro.

Por eso, encontrarme con una solicitud de amistad a través de una red invisible que une a todo el mundo, me provoca la alegría justa y necesaria, al igual que una tristeza comedida cuando esa amistad se pierde o anula.

Sin embargo, recientemente, una mujer me solicitaba ser su amigo, sin una nota o un mensaje adjunto y debo reconocer que produjo en mí una gran perplejidad por lo inesperado de esa solicitud.

Habían pasado casi treinta años desde que esta mujer decidió cerrar la puerta de su vida a un tímido niño encerrado en el cuerpo de un hombre que ya había cumplido la veintena, sin ni tan siquiera un “adiós”. Sin excusas, sin reproches, sin verdades y seguramente con muchas mentiras.

Hoy, esa misma mujer quiere ser amiga de ese niño que sin perder su esencia, se hizo mayor.

Y sinceramente, el niño que llevo dentro, perdona. El niño que llevo dentro, incluso se alegraría de compartir mil historias e incluso brindaría por los buenos recuerdos y vivencias de siempre.

Pero también, con sinceridad, el hombre que era y es, ayer no entendió una despedida sin un “adiós”, al igual que hoy no entiende un reencuentro sin algún “hola”.

Así que en ese debate interno y sintiéndolo de veras, ha ganado el hombre que aprendió a decir “no”.




10 comentarios:

Fiat mihi (nuevo blog) dijo...

Ante un post que me llega al alma, un sencillo "gracias" como comentario.

Un saludo.

Neuriwoman. dijo...

La verdad es que la palabra "no" encierra sabias semillas para la supervivencia del yo interior.
De otra forma quedariamos al vaiven de las emociones e intenciones ajenas, polizones que intentan viajar en nuestro corazón cuando les trae cuenta, cuando necesitan algo o quizas nada.
Pero estoy totalmente de acuerdo contigo y no podemos estimar sinceras esas amistades que se esconden sin dejar ver sus intenciones en un hola o un adios.
Un abrazo.

luismi dijo...

Un "gracias" Patricia, es decir mucho y siempre viene bien. Gracias a ti.

Un fuerte abrazo.

luismi dijo...

Lo has definido perfectamente Neuri y en conciencia, creo que he obrado bien.

Un fuerte abrazo amiga.

Airblue dijo...

Es mejor así, un "no" a tiempo es la respuesta que merece el no decir "adiós" cuando corresponde.

A veces la soledad hace que busques apoyo en amistades olvidadas.

Me alegra leerte, creí que te habías fugado, je,je, por cierto, tu amigo Pepe Domingo está mejor?.

Un abrazo.

luismi dijo...

Pues no amiga no, no me he fugado. Pero mi inspiración, mis ganas de escribir o de leer, sí que se han largado unos días y han vuelto sólo cuando les ha faltado de comer, jejeje.

Puede que como dices, la soledad haga que en ocasiones busquemos a los amigos olvidados. Pero precisamente, si han sido verdaderos amigos, lo mínimo es un "Hola". ¿No crees?

En cuanto a Pepe Domingo, creo que se está recuperando muy bien y ya me gustaría a mí ya que fuera un amigo al que poder visitar o tomarme una buena cervecita "Coronita".

Gracias como siempre y un fuerte abrazo.

Natalia Ortiz dijo...

Me ha gustado tu escrito. La verdad es que con las redes sociales, la gente piensa que tiene muchos amigos, pero realmente, de esas personas que ahí tiene agregadas, sólo hablará con algunas contadas... y los amigos de verdad se cuentan con los dedos de una mano. Sea como fuere, entiendo lo que quieres decir respecto a esa mujer. Está bien que perdones, pero es importante no olvidar, y me imagino que fue muy dañino que se fuera sin despedirse, y también tiene que serlo para ti regresar de repente y sin saludar ni tan siquiera. Al decirle no, creo que haces bien.
Aprovecho que tengo estos días fiestas en la universidad por la Semana Santa para pasarme y leerte :)
Un abrazo!

luismi dijo...

Se agradecen tus visitas Natalia. Como bien dices, así son estas redes sociales con amigos de quita y pon, jejeje.

Un abrazo y muchas gracias.

Sor.Cecilia Codina Masachs dijo...

Hola Luismi, te entiendo, mira a mi me fastidia que se pongan de seguidores y no me dejen nada en su perfil para compartir. Sé que tengo demasiados seguidores y no puedo llegar a todos, pero tengo la felicidad de haber encontrado muchos amigos de verdad y que los he podido conocer personalmente. En cuanto a esas redes sociales, yo estoy en Face y no me aclaro, lo estoy aprendiendo. A cuantos vienen a pedirme mi amistad, les digo que sí y si tengo tiempo agradezco su atención conmigo que soy una novata.
En fin...Luismi, lo de esa señora, apárcalo y sé feliz, que nadie te quite tu buen humor y humanidad.
Con ternura te dejo un beso.
Sor.Cecilia

luismi dijo...

Tranquila amiga, que aunque el humor desaparezca, siempre afortunadamente es por poco tiempo. Gracias siempre por tus comentarios.

Besos y abrazos con cariño.