"Una pluma, pesa; el amor por inmenso que sea, no" (Pedro Rivera García)

miércoles, 24 de noviembre de 2010

Parada en boxes

Todos conocéis mi afición por la Fórmula 1 y utilizando alguno de sus términos, creo que ha llegado el momento de hacer una parada en boxes.

Aunque pueda parecerlo, no es una decisión repentina. Como todos, he tenido altibajos a la hora de escribir o expresar ideas o pensamientos.

Lo malo, es cuando llega un momento en el que piensas que lo que haces es rutinario o lo consideras casi como una obligación. Y esto lleva a una cierta pérdida de motivación o inspiración.

Flaco favor me haría a mí mismo y a las personas a las que les llega a interesar lo que escribo, si continúo en esta línea.

Creo que ha llegado el momento de hacer un alto en el camino. La parada sinceramente, no sé si será larga o no.

Necesito al menos, repostar ideas, cambiar alerones que me permitan volar más seguro con los pies en el suelo y puede que también un cambio de estrategia conmigo mismo. Si no lo hiciera, la consecuencia casi segura, sería una rotura de motor y el abandono total.

Inicié esta carrera en el mes de Enero casi como un juego, en el que poco a poco se han ido añadiendo jugadores. No me arrepiento en absoluto de ello. Todo lo contrario. He conocido gente maravillosa. He conocido otra forma de amistad a través de la red. En algunos casos, una amistad muy cercana aún en la distancia. Me he sentido muy arropado, incluso querido. Pero precisamente por esa gente, es por la que creo que les debo y me debo a mí mismo un punto y aparte.

Por todo ello, mi agradecimiento a todas las personas que habéis compartido una parte de vuestro tiempo, con lo que mi cabeza pensaba y mis dedos ejecutaban.

No cierro el blog. Le tengo demasiado cariño para hacerlo. Digamos que lo dejo entreabierto.

No quisiera perder amigos ni el contacto con la gente. Os seguiré leyendo y aunque no os haga comentarios, no estaré muy lejos porque me encuentro muy a gusto entre vosotros.

Un abrazo sincero del hombre que jugó a ser niño y del niño que jugó a ser hombre.

lunes, 22 de noviembre de 2010

No es una noche más

Cuando las salidas nocturnas se convierten en algo esporádico, bien por la edad, bien por una economía poco boyante o bien por ambas cosas, como es mi caso, el hecho de salir un sábado por la noche por la zona de Moncloa, siendo ésta una de las de mayor ambiente juvenil de Madrid, se convierte en todo un acontecimiento social.

¿ La excusa ? Un nuevo concierto de El Desván del Duende en la Sala Penélope.

Cita ineludible, no ya por el concierto en sí, sino por el cariño y la amistad que a esta familia le une con los componentes de este grupo y a los que siempre nos resulta un placer volver a ver por estas tierras.

Y allí acudimos la parte adulta de esta familia de cuatro, porque las leyes actuales, en una incongruencia total, no permiten la entrada a estas salas de menores aunque estén acompañados de un adulto debido a que en estos lugares se fuma y bebe y sin embargo sí se les permite en cualquier otro recinto de grandes dimensiones. Es decir, que mis hijas no pueden culturizarse con el arte de este grupo español en una sala de conciertos, pero sí pueden ir a ver por ejemplo a AC/DC al Palacio de los Deportes, aunque allí se beba, fume o se desmadre la noche sin control.

Pero como fieles cumplidores aunque no las compartamos, acatamos las leyes y allí nos presentamos.

Pronto en la sala, encontramos caras conocidas. Amistades forjadas en conciertos anteriores y que se afianzan con el paso del tiempo. Copas de rigor y a disfrutar como siempre del buen hacer de este grupo de amigos y músicos o viceversa.

Del concierto en sí hablaré poco, porque sería un calco de alguna que otra crónica que ya he realizado anteriormente.

El sonido, puede que no fuera el mejor posible, pero en una sala llena en la que se percibía el mismo buen ambiente en el escenario y entre los que allí nos congregamos, ¿a quién le podía importar? Éxito rotundo, como no podía ser de otra forma y concierto de esos que se hacen cortos sin serlo.

Sólo una reflexión. Mientras sonaba “Nudo Marinero” y apoyado en unas de las barras del local con una cerveza en la mano, se me hizo otro tipo de nudo en la garganta, al percatarme que el tipo de mayor edad que allí había, era yo. Pero al siguiente trago, me pregunté, “ ¿y? “.

Y así acabó mi reflexión.

El post-concierto, siempre me resulta como la guinda que da el toque de perfección a un pastel, y esta vez volvió a ser así.

Siempre sabes cómo comienza una noche desvanera, pero su fin siempre debemos dejarlo entre interrogantes y ésta fue una más.

Encuentros, saludos y abrazos con todos, para acabar en la barra de un bar mejicano al que aplicaré el adjetivo de “bendito”, porque servir cervezas de una primera marca que comienza por “HEI” y acaba en “NEKEN” a un euro, es para llamarlo así y más.

Y allí pude conocer en una larga charla, algo más de la personalidad de otro de los componentes del Desván con el que hasta ahora no había tenido una conversación de esas que a mí me gustan en un ambiente relajado y entre amigos. Y como esperaba, el Sr. Jorge Solana, no me defraudó. Todo lo contrario.

La sencillez, simpatía y cercanía demostrada, resumen a las claras lo que es este gran guitarrista y mejor persona. Mi agradecimiento por ello.

Y como suele ocurrir cuando uno se encuentra a gusto, las horas parecen minutos y éstos segundos. Casi sin darnos cuenta nos vimos más cerca de las seis que de las cinco y teníamos que marcharnos, así que entre abrazos, buenos deseos y promesas de encuentros futuros, dimos por finalizada otra deliciosa noche desvanera de esas que hacen que no sea una noche más.

viernes, 19 de noviembre de 2010

¡ Qué bonito es el amor !

El marido de una Sra. estaba en estado de coma; salió y entró de ese estado varias veces durante meses y, aún así, su mujer permaneció a su lado, todos los días.

Un día que él despierta, le pide a su mujer que se acerque y, con lágrimas en los ojos, le dice:

- ¿Sabes qué?, siempre has estado a mi lado en cada momento malo.

-Cuando fui despedido del trabajo, me diste ánimo.
-Cuando mi negocio quebró, estuviste ahí.
-Cuando me dispararon, ahí estabas tú.
-Cuando perdimos la casa, te quedaste conmigo.
-Cuando mi salud empezó a decaer, estabas justo ahí, a mi lado. ¿Sabes qué?

-Qué, querido?, preguntó ella sonriendo, a medida que su corazón se llenaba de ternura...




-Creo que me traes mala suerte... .


FELIZ FIN DE SEMANA A TOD@S, ESPECIALMENTE A LOS QUE SE SIENTAN ENAMORADOS.

miércoles, 17 de noviembre de 2010

Ojos claros

Una viejecita frente a mí. Muchos años la contemplan. De tez blanca, cuerpo liviano por el peso que la vida y la vejez mermaron. Arrugas en la piel como muescas marcadas por el camino transitado.

Enjoyada en bisutería, aún hoy se mira en el espejo buscando una sonrisa y coqueteando con la juventud perdida.

Ya no está su compañero de siempre. Aquel apuesto caballero que un día le declaró su amor y se marchó siendo fiel a su reina hasta el final. Aquel por el que sintió celos aún cuando éste vivía ya sin vivir en sí.

Sus piernas ya no pueden sostenerla. Sus huesos dijeron basta y una negra silla de ruedas es su compañera perpetua.

De memoria prodigiosa, sus recuerdos hace tiempo que se olvidaron de ella. Las caras de antaño, los nombres, las situaciones vividas; todo está ahora confuso. Confusión que la lleva a la desconfianza, a desordenar sus pensamientos, a dejadez de intenciones, al aislamiento, a ver transcurrir los días sin un aliciente por el que vivir. Dejando pasar la vida, esperando simplemente quizás una llamada, una visita de alguien querido. Sin sobresaltos, pero también sin emociones.

Compañía no le falta, pero es una compañía en soledad. La soledad que acompaña a esos silenciosos ancianos reunidos en torno a una televisión y que necesitan cuidados de manos expertas que sus familiares muy a su pesar, no pueden darles. Esos ancianos de caras inexpresivas que un día incluso fueron felices y hoy son grandes actores imitando la felicidad.

Y veo a esta viejecita y creo reconocerla. Hablando mucho, contando historias, intentado enlazar frases inconexas. Echando mano a su bolso de siempre, extrayendo de él multitud de objetos. Un pañuelo, un abanico, un peine y una fotografía.

Una fotografía antigua, muy antigua. Siete muchachas, siete amigas, siete historias diferentes. Desbordantes de alegría y felicidad en el rostro. Apenas recuerda ya sus nombres. Algunas iniciaron ya el viaje sin retorno. Incluso alguna hoy permanece a su lado y en parecida situación.

Se le iluminan los ojos al contemplarla. Esos ojos claros que nunca descubrí hasta ahora y que ahora me miran con la profundidad que nunca buscó ni yo supe encontrar.

Los minutos pasan rápido y debo marchar. La beso hasta un nuevo encuentro y resbalan unas lágrimas de sus mejillas en la despedida. Lágrimas punzantes, lágrimas que me arañan el corazón, lágrimas que me matan y que nunca quise para la mujer que me dio la vida.

 


domingo, 14 de noviembre de 2010

Decepción

He querido esperar a que pasaran unas horas desde la tremenda decepción que ha supuesto para un seguidor como yo, contemplar cómo Fernando Alonso ha perdido un mundial de F1 que casi dábamos por hecho, tras unas últimas carreras antológicas del asturiano. Podía esperar órdenes de equipo de los rivales, un fallo mecánico, incluso un accidente provocado por una lucha épica.

Pero mi decepción, se produce porque la maldita estrategia de siempre, ha puesto a cada uno en su lugar.
Me ha decepcionado el equipo Ferrari. Creo que no está ni de lejos a la altura de las circunstancias, porque es admisible y notoria la superioridad mecánica que el Red Bull ha demostrado a lo largo y ancho de esta temporada. Pero una cosa es eso, y otra muy distinta no controlar una carrera en la que te estás jugando el mundial. Si no fuera porque ese Ferrari ha estado pilotado por Fernando Alonso, el mundial haría varias carreras que estaría resuelto. Pero este equipo con la historia que tiene detrás, ha sido incapaz de hacer quizás lo más fácil.

¡Qué triste ver como todo un Ferrari no puede por velocidad punta adelantar a un Renault vuelta tras vuelta, mientras Felipe Massa tampoco era capaz de adelantar a Jaime Alguersuari, teniendo un coche muy inferior a la todopoderosa scudería italiana.

¿Y todo por qué? Por la maldita estrategia, el descontrol y por qué no, el excesivo conservadurismo que han llevado al piloto asturiano al borde de la desesperación detrás de coches a los que era imposible adelantar.

Alonso ha cometido fallos a lo largo de la temporada. Es indudable y debemos reconocerlos. Pero mucho más graves han sido los fallos en la dirección del equipo, que no ha sabido aprovechar la experiencia y el excelente trabajo que con el tercer coche del mundial ha conseguido realizar el campeón español.

El mundial acabó. Ganó Sebastian Vettel y debemos felicitarle por ello. Pero desde aquí mi mayor felicitación va para Fernando Alonso, que ha conseguido hasta el último momento hacernos soñar con un imposible. Gracias Fernando y volveremos con la ilusión de una nueva temporada.

Antes que con Red Bull, seguiré brindando con sidra. ¡¡¡ ÁNIMO FERNANDO !!!












viernes, 12 de noviembre de 2010

El maestro, es el maestro

Por muy bueno que sea el alumno, nunca llegará a ser como el maestro.
Espero sólo provocar una pequeña sonrisa, especialmente en aquellas personas que no pasan por su mejor momento.

¡¡¡ BUEN FIN DE SEMANA !!!


jueves, 11 de noviembre de 2010

21 años

Una mala noche, muy mala. Retorcido de dolor. Todos duermen. Todos menos nosotros dos. Mi fiel amigo de cuatro patas y yo. No sonaba Sabina, pero sí las dos y las tres y así en interminables minutos hasta alcanzar la madrugada. Un dolor continuo, apenas mitigado por un par de pastillas. No quise alertar a nadie. Al menos, que el resto de los habitantes de esta casa, pudieran descansar tranquilos. En posición fetal, mal. En posición supina, peor. Un dolor fuerte, constante, con vaivenes pero sin remitir; de atrás hacia delante, de delante atrás. Así hasta que más que el dolor, me pudieron los nervios y decidí marchar al hospital. Me atendieron bien, la espera no se hizo larga; líquido en las venas, medicación rápida y el dolor cesó. Radiografía, analítica y a esperar resultados.


A lo lejos se escucha una sirena. Se acerca rápidamente y con ella, el sonido a emergencia, se hace cada vez más intenso.

Murmullos por todas partes y personal con batines corriendo hacia la puerta. Algo ocurre y no se presagia nada bueno. La sirena cesa, se oyen ruidos de puertas, de ruedas chirriantes y de golpe, la puerta principal se abre de par en par dejando al descubierto una escena sobrecogedora.

Una camilla rodeada de sanitarios y sobre ella y arrodillado, una persona dando un enérgico masaje cardíaco a lo que parecía ser un cuerpo humano.

Pronto desaparecieron de nuestra vista y con ellos, se hizo el silencio. Nos miramos unos a otros mezclando estupor, miedo e incredulidad.

Los siguientes minutos fueron tensos. Los comentarios entre enfermos y todo tipo de personal sanitario, sólo aclararon que lo que habíamos presenciado era una consecuencia más de uno de tantos accidentes de tráfico. Y se oyó un grito. Un grito desgarrador como nunca antes había oído. Un grito de mujer. Y sólo una frase que repetía una y otra vez. “ Pero no puede ser, no puede ser, mi hermano sólo tiene veintiún años, no puede ser ”.

Nadie podía consolarla, nadie podía abrazarla, su rostro era un rostro desencajado. Un rostro de un sufrimiento más allá de la capacidad humana.

Una doctora pregunta por mí y acudo a su llamada. “Lo suyo es un cólico nefrítico provocado por una pequeña piedra en el riñón” , me sentencia.

“Sólo puedo dar gracias, porque yo tengo mucha suerte; ¿no le parece? ” , le contesté.

Y así, regresé a casa con la sensación en mi fuero interno de que soy un tipo al que la vida al menos, le obsequia una media sonrisa.

 
 


domingo, 7 de noviembre de 2010

Rugen motores

Día motorizado por excelencia. GP de motociclismo en Cheste y GP de F1 en Brasil.
El primero, como culminación de una temporada repleta de éxitos para los pilotos españoles. No es nada fácil hacer un triplete en las tres categorías y lo que se ha conseguido este año, marcará un hito en el motociclismo español. Debemos felicitarnos todos por tener tres grandes campeones. Mi enhorabuena a Marc Márquez en 125 c.c., Tony Elías en Moto2 y Jorge Lorenzo en MotoGP.

Pero también conocéis mi devoción por Valentino Rossi. El Doctor, ha tenido que conformarse este año, con ser el paciente. Día de despedidas. De una temporada marcada por su primera lesión grave en su carrera y que le ha privado de luchar por éste campeonato. Y sobre todo, se despedía de su Yamaha. Esa moto y ese equipo que durante los últimos años han acrecentado la leyenda del mejor piloto de la historia. Me emocionó contemplar a Valentino al acabar la carrera, abrazar su moto y despedirse como si de un amigo se tratara. Bravo Valentino y el año que viene, te seguiremos a lomos de tu flamante Ducati.

Y por la tarde, el plato fuerte de la jornada, con la posibilidad de que Fernando Alonso se proclamara Campeón del Mundo de F1. Difícil lo tenía por la superioridad mostrada por el equipo Red Bull, pero saliendo 5º en la parrilla y acabar en el podium por detrás de Vettel y Webber, es un gran resultado.

En la última carrera el próximo fin de semana, puede pasar de todo. Incluso que Fernando no gane un mundial que hasta hace muy poco, nos resultaba imposible de ganar. Sea como fuere, sigo pensando que tenemos al mejor piloto de F1 y confío ciegamente en él, porque creo que sabe perfectamente cómo susurrar al oído de su caballino rampante.














viernes, 5 de noviembre de 2010

Casados contra solteros

Muchas veces, la imagen que proyectamos los hombres casados y con cierta edad, no se corresponde con la realidad.

Claro ejemplo éste. Los de rojo, los casados. ¿Quién dijo aquello de te casaste y la cagaste? Seguro que alguno de azul, no.







¡¡¡ BUEN FIN DE SEMANA !!!

martes, 2 de noviembre de 2010

Conjunción

Cuando la mejor voz y el animal más hermoso de la creación se unen... se produce una maravillosa conjunción.