"Una pluma, pesa; el amor por inmenso que sea, no" (Pedro Rivera García)

jueves, 12 de agosto de 2010

Vacaciones

“¿Cuánto deben durar las vacaciones? Lo suficiente para que su jefe lo extrañe, pero no tanto como para que se dé cuenta de que se las puede arreglar sin usted.” Nebelspalter

Esta es una de esas palabras que suenan bien. Muchos son los que ya las han disfrutado; muchos otros los que están inmersos en ellas y otros tantos los que ya contamos las horas, que no días, para empezar a disfrutarlas.

No podía iniciarlas sin despedirme de todos aquellos que durante estos meses de singladura blogera, me habéis acompañado haciéndome sentir que mereció mucho la pena iniciarse en estos mundos cibernéticos.

Gracias a todos los que alguna vez me visitaron. Gracias especiales a todos mis fieles seguidores y también a los infieles. Y sobre todo, muchas gracias a ese reducido grupo de personas que más allá de las palabras, me ofrecen su amistad. No daré nombres, porque no es necesario.

Un abrazo enorme para ellos y un abrazo, un beso, un mordisco, un... "no sigas Luismi que te pierdes", para ellas.

¡ Hasta la vuelta !





jueves, 5 de agosto de 2010

Te voy a dejar

Pienso que te voy a dejar. No sé si hoy, o tal vez mañana. No termino de hacerme a la idea de seguir conviviendo contigo. Estás empezando a resultar algo nocivo para mí. Puede que me hayas servido de compañía en ciertos momentos; incluso puedo reconocer en ti un apaciguador en días de tensión.

Poco a poco, siento que lo que un día fue necesidad, hoy se está convirtiendo en una obsesión y eso me asusta. Ya no me atraes como antes; ya no te disfruto en fiestas y tampoco en la soledad nocturna.

Tus malos humos, empiezan a hacer mella en mí. No te encuentro lógica, ya no te encuentro deseable y ya no quiero compartirte con nadie.

Hasta veinte razones me das para no dejarte, pero si quiero seguir siendo yo, si en algo valoro mi vida y la de los míos, no me dejas otra salida que la de abandonarte.

Maldigo el día que volví a ti. Un encuentro casual en terribles circunstancias y caí en tus redes cuando ya te tenía fuera de mi mente.

Incauto, inconsciente, imbécil, tonto de mí.

Mal amigo es quien desangra mi bolsillo, me maneja como una marioneta y se pierde en el viento.

¿Y sabes qué? Hasta tu nombre me resulta hipócrita.

Llamarse Fortuna y arruinar mi vida. ¡Qué hipocresía!