"Una pluma, pesa; el amor por inmenso que sea, no" (Pedro Rivera García)

miércoles, 28 de abril de 2010

!Uffffff!





ÉSTE, NO LO PISARÁN Y...







AQUÍ NO LO CELEBRARÁN...







¡CHAO BARCA!, ¡GRAZIE INTER!


NO PUDE RESISTIRME. SI HIERO LA SENSIBILIDAD DE ALGÚN LECTOR, RUEGO QUE ME PERDONE, PERO VER AL BARCELONA LEVANTAR LA CHAMPIOS EN EL BERNABÉU, HUBIERA SIDO HORRIBLE.

martes, 27 de abril de 2010

A la de tres

"La vida es una constante derrota tras otra y al final siempre acabas deseando que se muera Flanders" (Homer J. Simpson.-Dibujo animado)

Corría al año 1972, cuando un niño de ocho años sentado en el suelo y con la merienda entre las manos, contemplaba embelesado las competiciones de natación de las Olimpiadas de Munich. No parpadeaba, casi no respiraba. Se fijaba sobremanera en un nadador con bigote, de nacionalidad estadounidense y de nombre Mark Spitz. Era su ídolo. Una tras otra, consiguió medallas de oro, hasta un total de siete.

Ese niño, se fijaba en todos sus movimientos. Sus brazeos, cómo movía los pies, cómo giraba la cabeza para inhalar el aire que sus pulmones reclamaban. Pero lo que más le llamaba la atención de este nadador, era su forma de lanzarse al agua.

Observaba como antes de saltar, se colocaba en posición, tocándose casi las puntas de los pies. Entonces, se hacía el silencio; el juez de salida, les decía en un idioma que él no entendía, algo así como "¡Preparados!" y al sonar una bocina traicionera, se obraba el milagro. El nadador tensaba al máximo sus músculos y con un gran impulso de sus piernas, se lanzaba al agua, desapareciendo literalmente en ella.

Y ese niño, pensó: "Ese agua debe estar caliente, para que un nadador se lance de esa manera, sin ningún recato".

Y pensando, pensando, nuestro protagonista convenció a su madre para que lo llevara a la piscina municipal y así poder emular las hazañas de su ídolo.

Llegó el día, llegó la hora y llegó al lugar. La piscina no era igual. No tenía calles, no era rectangular y sus dimensiones dejaban mucho que desear. Pero para un niño con un sueño, aquello eran nimiedades.

Como cualquier madre, la de ese niño le ayudó a desvestirse al mismo tiempo que le daba unos últimos y sabios consejos antes de zambullirse. ¡Debes entrar poco a poco! ¡Mójate primero los brazos! ¡La cabeza! ¡Los riñones!.

¿Para qué, si el agua estaría caliente?

Sólo quedaba un calcetín traicionero que no quería salir. Se resistía, aunque al final salió. Y su madre se quedó con ese calcetín en la mano y sin poder reaccionar cuando ese niño, a la de tres, saltó.

Grande fue la conmoción que ese salto provocó en los allí presentes, y aún más grande fue la conmoción que sufrió el protagonista de esta historia, cuando su cabeza saludó el fondo de la piscina. ¿Agua caliente? Para ser caliente, lo disimulaba muy bien. Era fría, muy fría.

Nunca supo decir qué le dolió más. Si el golpe en la cabeza, ser rescatado por un señor, el descubrir lo traicionero que puede llegar a ser el líquido elemento, o la vergüenza de ser una estrella estrellada.

El caso es que ese niño creció con la duda, ese niño se hizo hombre e incluso ha llegado a escribir en un blog.

Si alguna vez, amigo lector lo encuentras nadando, fíjate bien en sus brazos y sobre todo, fíjate bien en sus piernas, porque aunque su estilo resulte incluso atractivo, una de sus piernas nadará, mientras su hermana pisará siempre suelo firme.

lunes, 26 de abril de 2010

Vuelvo en cinco minutos


Dentro de las obligaciones de los padres, está la de atender las necesidades escolares de nuestros hijos. Por ello, y con el propósito de adquirir el típico bolígrafo azul, cartulinas y un cuaderno cuadriculado, me acerco a la papelería de siempre en la que seré bien atendido por un solícito empleado.

Me causa sorpresa el hecho de que en la puerta, está colgado un letrero que dice "Vuelvo en cinco minutos, disculpe las molestias".

Todos hemos necesitado alguna vez cinco minutos de nuestra vida y hemos dejado desatendido nuestro negocio, trabajo u ocupación. ¿Por qué no también el empleado de una papelería?

Así que con paciencia, decido sentarme tranquilamente a esperar en uno de los centenares de bancos que esta ciudad me ofrece. Bien sabe alguno de mis más fieles lectores, que casi no hay habitantes para llenar tantos bancos.

Observo que se acerca una señora y empujando varias veces la puerta y tras leer el susodicho letrero, mira su reloj y opta por marcharse.

A los dos minutos, un joven de aspecto desaliñado, realiza el mismo ritual, pero se marcha añadiendo a la escena toda clase de improperios de desaprobación.

No había transcurrido un minuto, cuando tres chicas en edad adolescente, con los libros en el pecho protegiendo su pudor (como decía la canción), se quejan amargamente y se marchan por donde habían venido.

En el corto espacio de tiempo de aproximadamente siete minutos, este empleado había perdido cinco potenciales clientes.

Pero no es este hecho el que me llamó la atención, sino la poca paciencia que las personas podemos llegar a tener en los tiempos que corren. No somos capaces de esperar siquiera siete minutos para realizar una compra.

Un amigo asturiano, en su primera visita a mi ciudad, me comentó completamente convencido, que si tuviera que seguir el ritmo de vida de aquí, moriría prematuramente. Se le quedó marcado en la memoria que la gente dentro del metro, bajara las escaleras corriendo, siendo éstas mecánicas. "Mi querido Jaime, le contesté, no me pidas que te lo explique, porque ni yo mismo lo comprendo; mi cabeza no quiere, pero el cuerpo me lleva".

Dichosos sois los que disfrutais de una vida tranquila, de un paisaje, de un cielo abierto, de un mar en calma, de una luna visible y jugando con las estrellas.

En definitiva, de cinco minutos de tranquila espera.

jueves, 22 de abril de 2010

Diferencias


En Brasil, Millor Fernándes (humorista, dramaturgo y escritor) lanzó un desafío público con la siguiente pregunta:

¿Cuál es la diferencia entre político y ladrón?

Le llamó mucho la atención la respuesta de un lector:

"Estimado Millor, después de una larga búsqueda, llegué a esta conclusión: la diferencia entre un político y un ladrón, es que el primero lo elijo yo y el segundo me elige a mí. ¿Estoy en lo cierto?

Esta fue la réplica de Millor: "Apreciado señor, usted es un genio... es el único que logró encontrar una diferencia".

martes, 20 de abril de 2010

Y miré a los ojos del poeta

Y miré a los ojos del poeta. Y vi sus pupilas dilatadas con mis palabras. Ojos de ternura, de comprensión, de admiración y de asombro.

Fue un instante, pero yo lo vi.

Todo mi relato, fue una sucesión de hechos, una sucesión de momentos vividos, una explicación de un sentimiento intenso, un recuerdo imborrable. El sentimiento de ser padre. Del instante en el que por primera vez acurrucas en tus brazos a un pequeño ser nacido del fruto de un amor verdadero.

Imposible describirlo con palabras. Es un instante corto en el tiempo, pero largo, muy largo en la conciencia, en el que se agolpan en tu cabeza recuerdos hermosos. Momentos de incredulidad, de miedos, de dudas, de fragilidad en las piernas. Es un momento que nos deja marcados para toda la vida. Esa vida que sin que tú lo sepas, acaba de dar un giro enorme, buscando otros caminos, buscando otras verdades. Momentos en los que echaremos de menos a las personas que ya no están para compartir tu alegría.

Desde la experiencia, no encuentro uno más hermoso e intenso. Ni siquiera el del primer beso adolescente.

Su cara angelical, sus mejillas sonrosadas, sus ojos escondidos, su olor y sus dulces manos. Esas manos que un día se ceñirán a tu índice y no lo soltarán jamás.

Me dijiste que si un día sucediera, te acordarías de mí. Sé que lo harás, igual que también sé que ese día llorarás de emoción como sólo un hombre, como sólo el poeta sabe hacerlo. Y ese día, mi querido poeta, mi querido amigo, ese día yo lloraré contigo.

domingo, 18 de abril de 2010

Las prisas no son buenas

Debo admitir que no presencié la carrera en directo. Los despertadores no fallan, pero en ocasiones yo sí y en casa nadie escuchó sus aterradoras melodías.

Después, en diferido, pude contemplar una carrera loca. Con lluvia, adelantamientos imposibles, incluidos algunos entrando en boxes y con algún Hamilton con las revoluciones tan subidas como siempre.

¿ Y Fernando ? Pienso que bien, aunque de no ser por su precipitación en la salida, seguramente hubiera podido luchar de tú a tú con los dos McLaren.

Siempre se le acusa a Fernando que no sabe reconocer sus fallos y hoy él ha sido el primero en reconocer su error al salir unas décimas de segundo antes de que se apagara el semáforo y ser sancionado por ello. No acabó contento el asturiano que tenía muy claro que la opción de podio era muy factible en este circuito chino.

Estoy deseando que la F1 llegue a Europa, para el comienzo de la verdadera batalla por el campeonato. De momento, me resisto a pensar que debemos desconfiar de la fiabilidad de Ferrari, aunque sí reconozco que después de cuatro carreras, esperaba bastante más.

Sí le pediría a Fernando que la próxima vez no se acelere tanto, porque como siempre se ha dicho, las prisas nunca son buenas.

sábado, 17 de abril de 2010

Qué noche la de aquel día

Resulta difícil ser objetivo a la hora de realizar la crónica de un concierto, cuando por medio se mezclan el amor por la música, el amor por el arte y el amor por los amigos.

Por fín llegó el día y El Desván del Duende volvía a visitar la ciudad de Getafe. Lejos queda ya aquel día en el que quedé prendado por los sones de estos locos extremeños, cuando actuaron como teloneros de UB40.

Algo en mí, me decía que éste podía o debía ser uno de esos días en los que uno necesita desconectarse de la rutina diaria; de los sinsabores de la vida; de los problemas cotidianos. Con ese espíritu, mi mujer y yo acudimos a la cita señalada.

Hace muchos años, recuerdo escuchar en algún programa de radio cómo el comentarista deportivo nos anunciaba "tres cuartos de entrada en La Condomina". Digamos que ayer, la sala Old School se llenó en esa proporción, lo cual es un dato excelente, teniendo en cuenta las dimensiones de esta sala, en comentario hecho por los propios artistas.

Con retraso, comenzó la actuación del grupo D'Callaos, antesala del Desván del Duende. Esta formación catalana, suenan muy bien en directo, aunque el ambiente de los allí congregados estaba un poco frío. Allí se respiraba más un ambiente desvanero y sinceramente, se nos hizo un poco larga la espera.

Pero con los primeros acordes de "Trece", la sala se hizo otra. Comenzaron las palmas, comenzaron los bailes, comenzó el verdadero espectáculo.

Los que como yo, seguimos habitualmente al grupo, ya no nos sorprendemos del repertorio, ni de la puesta en escena, ni de la entrega y buen hacer de todos y cada uno de sus componentes. Sin embargo, anoche fue especial. No me cansaré de decir que el sonido y las voces se escuchaban de una manera que hasta ahora en los conciertos que he presenciado de ellos, no había apreciado con tanta intensidad. Habitualmente, me gusta hacerles bastantes fotografías y grabación de algún video, pero era tal la complicidad que existía entre los músicos y los allí presentes, que al poco tiempo me dije a mí mismo que era hora de guardar la cámara y disfrutar de un verdadero espectáculo.

No recuerdo haber cantado, tarareado y palmeado tanto en mi vida. Que nadie se lleve las manos a la cabeza cuando digo, y lo digo con total sinceridad, que ni en mis años de gran fanático de Dire Straits, había disfrutado tanto.

Como todos, tengo mis canciones favoritas, pero anoche todas me parecieron increibles pero ciertas.

Pude observar que personas que fueron a ver al otro grupo, tuvieron que rendirse a la evidencia y se vieron sorprendidos por el torrente de arte que desde el escenario se nos venía a todos encima.

Finalizado el espectáculo y con lo acaecido en él, yo ya me daba por satisfecho, pero la diosa fortuna me guiñó un ojo y me tenía reservada una noche especial. Poco a poco, los componentes del grupo, se fueron disgregando entre el público y como es habitual, repartieron simpatía entre los que allí permanecíamos al pie del cañón. Allí se me acercó un hombre de profesión saxofonista y de nombre Joaquín de la Montaña, que depositó en mis manos todo su arte en forma de disco en recuerdo de un "Diario de las emociones". Este disco, debo escucharlo con la tranquilidad, reposo y cariño que se merece. Muchísimas gracias Joaquín.

Y llegó el gran momento. Un momento que desde hace tiempo deseaba. Encontrarme con el maestro, añorado, leído y querido Miguel Vivas. El abrazo se hizo intenso, el abrazo se hizo fuerte. Pocas veces me alegré tanto de un encuentro. Pero este hombre, no venía sólo. Vino acompañado de su "Palabrafernalia", con una dedicatoria que la guardo para mí y con el deseo de una charla reposada cuando todo el ritual de recogida de enseres profesionales acabara.

Larga fue la espera, pero sucedió. Sólo había un local donde sentarse a tomar otra más de las varias copas que anoche nos regaron. Y allí, poco a poco fueron llegando los artistas desvaneros. Me faltaba por abrazar al gran e inimitable Josele Díez. Seguramente, el primer causante de que yo me sentara a escribir un blog. ¡Qué alegría encontrarse otra vez con amigos!.

Así se perpetró una escena que recordaré siempre. Mi mujer y yo, sentados con Jose y Miguel, o para ser más exactos, con dos libros abiertos de par en par. Libros de aventuras, de desventuras, de amor, de ternura, de humor, de sarcasmo, de música, de amistad.

Mucho y bien se habló y todo sazonado con buen humor.

Cuando cuatro personas se encuentran a gusto, el reloj se convierte en un objeto inservible. Los segundos, minutos y horas nos sorprendieron a todos y saludamos al nuevo día con un desayuno de risas, cafés y donuts.

Hubo momentos gloriosos, momentos de calles getafenses, de bancos por doquier, mural inmenso, letreros estrambóticos, barbas crecidas, parabólicas antenas y sobre todo, risa, mucha risa.

Todo tiene un final. Un final de abrazos, de deseos de buena suerte, de futuros encuentros. Resumiré esta noche con tres palabras que la mujer de mi vida, susurró a mi oído:


"SON MI MEDICINA"

















miércoles, 14 de abril de 2010

Supuestos

Un amigo me traslada varios supuestos para darle difusión y así hago:

  1. Pepe se descarga una canción de Internet.

  2. Pepe decide que prefiere el disco original y va a unos grandes almacenes a hurtarlo. Una vez allí, opta por llevarse toda una discografía. La suma de lo hurtado no supera los 400€.

ACLARACIÓN: La descarga de la canción sería un delito con pena de 6 meses a dos años. El hurto de la discografía, ni siquiera sería un delito, sino una simple falta (art. 623.1 del Código Penal).

  1. Carmen se descarga una canción de Internet.

  2. Carmen va a unos grandes almacenes y se lleva cincuenta compactos por valor global de 1000€.

ACLARACIÓN: Seguiría siendo más grave la descarga de Internet. El hurto, sería un delito por superar los 400€, pero sería menor la pena impuesta (art. 234 del Código Penal).

  1. Joaquín, en pleno uso de sus facultades mentales, se descarga una canción de p.ej. Malena Gracia.

  2. Joaquín, en un descuido de Malena Gracia, se lleva su coche y lo devuelve 40 horas después.

ACLARACIÓN: Sería más grave la descarga. El hurto de uso de vehículo, tiene menos pena, a tenor del artículo 244.1 del Código Penal.

  1. Ocho personas se intercambian copias de su música favorita.

  2. Ocho personas participan en una riña tumultuosa utilizando medios o instrumentos que pueden poner en peligro sus vidas o su integridad física.

ACLARACIÓN: es menos grave participar en una pelea, que participar en el intercambio de compactos. Participar en una riña tumultuosa, tiene una pena de 3 meses a un año (art. 154 del C. Penal).

  1. Juan copia la última película de su director favorito de un DVD que le presta su secretaria Susana.

  2. Juan, aprovechando su superioridad jerárquica en el trabajo, acosa sexualmente a Susana.

ACLARACIÓN: el acoso sexual, tendría menos pena según el art. 184.2 del C. Penal.

  1. Mónica y Cristina van a un colegio y distribuyen entre los alumnos de preescolar, copias de películas educativas de dibujos animados protegidas por copyright y sin autorización de los autores.

  2. Mónica y Cristina van a un colegio y distribuyen entre los alumnos de preescolar películas pornográficas protagonizadas y creadas por la pareja.

ACLARACIÓN: La acción menos grave, es la de distribuir material pornográfico a menores según el art. 186 del C. Penal.

  1. Nacho, que es un bromista, le copia a su amigo el último disco de Andy y Lucas, diciéndole que es de Metallica.

  2. Nacho, que es un bromista, deja una jeringuilla infectada de SIDA en un parque público.

ACLARACIÓN: la segunda broma sería menos grave, a tenor del art. 630 del C. Penal.

Según estos supuestos, pegar, violar, acosar, robar, etc. resultan más rentables que usar el emule.

Que cada uno saque sus propias conclusiones.

martes, 13 de abril de 2010

Zapatos de punta fina

Zapatos marrones, de punta fina. Te entraron por los ojos y calzaron tus anhelos. Estaban escondidos y volvieron por sus pies.

Hoy, mujer de pasos inseguros, te ayudan a caminar. No como antaño. Esos pasos están faltos de alegría, de ilusión, de ganas por andar lo mucho por vivir.

Caminar lento, desgarbado, falto de ideales, falto de perspectivas.

Buscas mi brazo y llegar a mi mano para sentirte fuerte. Tristeza en la mirada, lúgubres pensamientos, sonrisa forzada. No eres tú. ¿Dónde quedaron tu fortaleza, tu alegría, tus inquietudes?

Sé que sigues ahí. En algún lugar recóndito. Sólo hay que buscarte. Me costará encontrarte pero lo haré con sonrisas verdaderas. Aquellas prometidas que provocaría en tu rostro, al menos una vez al día.

No hay prisa; si algo me enseñó la vida, es a macerarla.

Esos zapatos calzan a una gran mujer. Con sus defectos, con sus virtudes, con su genio, con su dulzura.

Necesito volver a encontrarte, a sentirte, a odiarme por no ser como tú. Búscate y te hallarás. Y cuando lo hagas, aquí me tendrás. Con el mismo amor, respeto y devoción de siempre.

Vístete con tus mejores galas, inspira fuerte y llénate de ilusión. Por tí, por mí, por todos.

Borra de tu diccionario la palabra depresión y recupera tu mirada felina, tu mirada complaciente, tu mirada de bruja y cuando lo consigas, cálzate otra vez tus zapatos de punta fina y ríete del mundo.

lunes, 12 de abril de 2010

Con nocturnidad

Primera carrera de Moto GP en Qatar y Valentino Rossi, sigue siendo ...





domingo, 11 de abril de 2010

Año en blanco

Como seguidor del Real Madrid, y recién acabado el partido, no me queda más que felicitar al F.C. Barcelona, reconociendo que han sido superiores. Jugadores como Messi y sobre todo Xavi, no se ven todos los días. Como amante del buen fútbol, me quito el sombrero ante jugadores y equipos así. Espero que sepan disfrutarlo, aunque también estoy convencido que para nosotros ya llegarán tiempos mejores. ¡Hala Madrid!




viernes, 9 de abril de 2010

Sentado a reflexionar

Andaba yo reflexionando en mi hogar, cuando me fijé en tí. Papel de suave tacto y quebradizo. Congénere de tantos otros que sirvieron de espejo al alma de poetas, novelistas, estudiantes, oficinistas o amos y amas de casa.

Primo hermano de otros que vistieron paredes, que volaron cielos en forma de avioncitos, o surcaron pequeños mares cual galante barco a la deriva.

Tu destino no fue ese. No tuviste tanta suerte.

Casi nadie se entretiene en pintarte corazones, ni direcciones de encuentros futuros, ni dibujos de infancia feliz.

No; en tí volcamos nuestras inmundicias, nuestros malos vientos, nuestra sucia angustia.

Hoy yo me acordé de tí y seguro que algún otro, cuando se siente a "reflexionar", se fijará en tí , sonreirá y se acordará de quien te escribe.


martes, 6 de abril de 2010

Alguien a quien amar

Casi sin darnos cuenta, se nos acercó la primavera y sutilmente ha comenzado a acariciarnos la espalda con los primeros tímidos y acogedores rayos de sol.

Poco a poco van quedando atrás los días de frío, de viento, de lluvia, de reclusión en el hogar, de duro invierno.

Es hora de trueques. De cambiar paraguas por sombrillas; de vinos por cervezas; de largas faldas por provocadoras miradas; de sangres alteradas, de corazones inquietos, de miradas traviesas, de alegres músicas.

Viendo esta época desde una cierta madurez, para mí es también la hora de la compasión. Sí, he dicho compasión, porque en el fondo, compadezco a los jóvenes corazones que en estas fechas no pueden controlar sus sentimientos. Amor, desamor, angustia, felicidad, risas, lloros... todo elevado a la enésima potencia como si la primavera lanzara sortilegios de vieja hechicera.

Desde mi afortunada y relajada vida amorosa, por la que no me cansaré de dar gracias, puedo analizar con perspectiva suficiente estos tiempos de amores, desamores, conjunciones, interrogaciones e interjecciones que esta estación del año nos trae.

No por ello, dejaré de seguir con la mirada y mis gafas con ella, el suave contoneo de cualquier hermosa mujer que en el camino diario, tenga a bien cruzarse. ¡Faltaría más!. Si normalmente considero a la mujer como el ser más "puñeteramente" hermoso de la Creación, en esta época del año, aún más.

Quiero desde aquí rendir homenaje a todos aquellos que en primavera consigan saborear las mieles del triunfo y también decir a los que fracasen en el intento, que una batalla no pierde una guerra y que siempre habrá alguien por quien luchar en el amor. Alguien a quien amar.



lunes, 5 de abril de 2010

Feliz regreso

¿Pensábais que hoy no hablaría de Fernando Alonso? ¿Por qué?

¿Cómo no hablar de un tipo que corrió durante 54 vueltas con el embrague roto y que rompió motor a falta sólo de dos para acabar la carrera cuando estaba a punto de adelantar al actual campeón del mundo Jenson Button?.

Fue un fin de semana de truenos, rayos y centellas. Además no sé si os habéis dado cuenta que ayer fue el estreno como comentarista de F1 de nuestro Carlos Sainz. Aquel que tuvo que escuchar aquello de "trata de arrancarlo Carlos, por Dios, trata de arrancarlo". ¿Será gafe?

Para llevar este traspiés un poco mejor, me tomo un café, unas cookies ofrecidas en la distancia, os pongo un poquito de música y si alguien se anima, que sirva unas copitas y montamos la fiesta para celebrar un feliz regreso...








viernes, 2 de abril de 2010

Ayer te vi llorar

Bajo un faldón asomaste con sudor y lágrimas cegando tus ojos. Una extraña mueca de dolor llevó tu mano a la nuca que en carne viva tenías.

Ni un gesto, ni un reproche, ni un mal guiño.

Miradas ajenas, escrutan tus actos. No todos comprenden tu lloro a borbotones.
Lloras como un niño y lloras como sólo un hombre sabe llorar.

Por fin un amigo, por fin un compañero, por fin un familiar.

El abrazo se hace largo,
el abrazo se hace grande,
el abrazo se hace fuerte.

Ambos lloran; no necesitan mirarse, no necesitan hablar.

Alguien pregunta, ¿mereció la pena?

Y entre sollozos sentenciaste:
"Yo he llevado a la Madre del cielo"

Yo fui testigo de todo y por una vez, quise ser tú, aunque ayer te vi llorar.

(Dedicado a los costaleros de la Hermandad del Gran Poder y Macarena de Madrid)