"Una pluma, pesa; el amor por inmenso que sea, no" (Pedro Rivera García)

lunes, 18 de octubre de 2010

Vida perra

Uno, a lo largo de su vida, se encuentra con personas de todo tipo y en los más diversos lugares. Mi hábitat natural, hace que gran parte de mi tiempo, transcurra entre estaciones de tren, metro y autobús. El viernes pasado fue uno de esos días en los que perdí un tren por escasos segundos. En este caso, lo que suelo hacer, es sentarme tranquilamente a esperar el siguiente. Y así hice.

Acabé sentado en un banco ocupado solamente por un hombre algo más joven que yo. Un hombre de apariencia tranquila, escribiendo unas notas en un cuaderno.

De repente, enciende un cigarrillo. Me sorprendió, porque desde hace muchos años, no coincidía con alguien que se atreviera a hacerlo en una estación.

Al poco tiempo, me mira y simplemente me pregunta:

“Disculpa ¿No tendrías un bolígrafo que escriba bien? Es que tengo varios, pero no sé si será por la textura de este papel y ninguno escribe bien.

“No” (le contesté yo sin mentirle y le comenté que si un vigilante lo veía fumando, la multa iba a ser importante).

“Si supieras el día que llevo hoy…”

“Todos tenemos un mal día”, le contesté yo.

“¿Sabes a donde me dirijo ahora?

“No” (esperándome cualquier cosa).

“Al Hospital Universitario de Getafe para ingresar en la unidad de psiquiatría porque tengo un Trastorno límite de personalidad y durante quince días, me lo quitan todo empezando por el tabaco” (me dijo con total serenidad y tranquilidad).

“Entonces, puedo llegar a entenderte (le contesté).

“Es una larga historia que si algún día volvemos a encontrarnos, quizás te la cuente, pero ahora viene tu tren y debes irte”.

Le miré y antes de subir al tren, sólo pude decirle:

“Que tengas suerte”

Este pequeño encuentro, me dejó perplejo y aún más cuando al informarme de lo que es este trastorno, leo que se le relaciona con personas intolerantes a la soledad y con sentimiento de vacío y aburrimiento, llegando a hacer esfuerzos frenéticos para evitar el abandono real o imaginario.

¡Vida perra!.




15 comentarios:

Yolita.aguilera dijo...

Vaya,lo que para alguien seria un fastido,que se te vaya el tren,tener que esperar otro,que un tio que no conoces nada te cuente su vida....para ti es una historia,en la que ademas de ser educado empatizas,eres un crak!Si todo el mundo fuera asi,todo seria mas facil!!estoy contigo en lo de la "Vida perra"

luismi dijo...

Pues sí amiga. Aunque reconozco que al principio desconfías de una persona así, al final, te das cuenta de lo que debe estar pasando y en el fondo, sientes lástima por él y lo único que puedes desearle, es que tenga buena suerte en la vida. En esta vida que muchas veces es muy perra.

Un besote.

Taty Cascada dijo...

No es perra la vida mi querido Luismi, somos nosotros que no sabemos tomarla y disfrutarla como viene, con saltos, caídas y subidas al limbo. Somos nosotros los que tenemos la capacidad de tener el infierno o el paraíso con nuestras decisiones... Las enfermedades catastróficas son acompañantes de depresiones internas. Tengo entendido que ese tipo de trastorno de personalidad, está muy ligado a una vida familiar deficiente, abandono de niñez es decir falta de amor, ¿te das cuenta que todo desemboca en algo tan simple que generamos nosotros mismos ?...
El mundo está enfermo por carencia de afecto.
Un abrazo Luismi.

luismi dijo...

Tienes toda la razón mi querida amiga. El afecto y el cariño hacia nosotros mismos y hacia los demás, muchas veces está tan escondido
que cuando queremos regalarlo, quizás ya sea demasiado tarde. Vivimos en un mundo totalmete deshumanizado y lleno de desconfianzas. Menos mal, que esta cadena o esta pirámide que entre todos estamos formando a través de la red, creo que puede ayudar para hacer un mundo mejor. ¿No crees?

Un fuerte abrazo Taty.

Yolita.aguilera dijo...

Si, pero ademas de desconfiar, tu le escuchaste,probablemente era lo que necesitaba en ese momento,no basta con oir las llamadas del universo,hay que querer escucharlas.pienso igual que tu en que estamos deshumanizados,pero no perdamos la esperanza porque todabia queda buena gente por el mundo!!
Besos

Susurros de Pensamientos dijo...

Hola luismi , no estoy de acuerdo contigo de que esta vida sea perra ,siempre que las variables que afecten sean o puedan ser dominadas por uno mismo.Otro aspecto diferente es cuando te afectan enfermedades , donde son más bien esas variables las que intentan dominarte a ti.

No sabía que existía esa enfermedad , pero vamos , hoy en día proliferan enfermedades nuevas como si el sustrato favorecedor del mismo fuera la propia sociedad.Aun así , siempre hay que seguir adelante.

Por otra parte este mundo es tan variopinto que su diversidad se palpa día a día con multitud de anécdotas.

Un beso .

luismi dijo...

Mi querida Vicky. Lo de vida perra, es simplemente una expresión que quizás no haya sido la más correcta que podía utilizar, pero es la única que me vino a la mente cuando a este buen hombre le miré a los ojos y cuando aún dentro de su tranquilidad, consumía ese cigarrillo como si fuera el último ante un pelotón de ejecución. Estoy contigo en tus apreciaciones, pero sólo intenté ponerme en su pellejo y para esta gente inmersos en una soledad obsesiva, sí creo que sea una vida perra. Afortunados somos nosotros que dentro de nuestros problemas o enfermedades cotidianas, podemos y queremos llevarlo bien. En casos como éste con un trastorno del órgano más insondable de nuestro organismo, sólo por lo que vi, creo que la cosa cambia. Continuaremos luchando y disfrutando lo que podamos.

Un beso amiga.

Maria Rosa dijo...

Ufff, que duro. Conozco gente con este tipo de transtorno y a veces se dejan ayudar y a veces no. Por lo que comentes en este caso, al menos era una persona serena, porque hay casos de todo lo contrario y ni se dan cuenta de sus actos.
Yo voy andando a trabajar y no me encuentro con este ajetreo, pero cualqueir momento sirve para reflexionar y sobre todo, en los pueblos pequeños y medianos, para tener una constante comunicación con la gente que más o menos de vernos a diario nos saludamos, pero es cierto que cada cual tiene su historia y a veces sorprendente.
Un beso.

Luismi dijo...

Estudiando un poco sobre este trastorno, efectivamente parece que pueden ponerse muy agresivos. Al menos este hombre el rato que yo estuve con él, parecía bastante sereno. Esperemos que su historia acabe bien, aunque con la mente, nunca se sabe.

Un beso amiga.

FAYNA dijo...

Durante toda mi vida, o por lo menos desde que recuerdo, he sido consciente de que cada vida encierra una gran historia que contar. Probablemente los sucesos que acontecen en cada uno de nosotros forjan nuestro destino y moldean nuestros pensamientos, el dolor y el sufrimiento no deja excento absolutamente a nadie pero hay personas en las que se ceban sin piedad. Dicen que "a perro flaco todo son pulgas" y también que "la realidad supera siempre la ficción". Supongo que el menor problema al que se enfrentaba ese señor era que le sancionaran por encender el cigarrillo.
Mi querido Luismi despertar nuestra compasión por los demás y presentar una visión de la realidad mucho más ámplia es el primer paso para reconocer otras realidades.
Te envío todo mi afecto.

luismi dijo...

Muy agradecido Fayna por tus palabras. No sé si preferiría conocer o no la historia real de este hombre, porque como tú dices, creo que su problema menor era el fumar o no en ese momento.
Sólo deseo que en la medida de lo posible, este hombre y los que le rodean, puedan vivir una vida lo más normal posible.

Un fuerte abrazo

Mónica PG dijo...

Impresionante la historia que hoy nos cuentas. Si al menos por un día el tiempo se detuviera, nos deshiciéramos de las prisas y el estrés, y pudiéramos conversar con aquellos desconocidos con los que nos cruzamos, nos daríamos cuenta de las adversas, curiosas, interesantes, benditas y malditas vidas que nos rodean.
Espero que al menos esta historia tenga un final feliz.

Besitos!

luismi dijo...

En los tiempos que corren, creo que todos tenemos un poco de reparo a la hora de hablar con un desconocido. Sólo las casualidades como la que yo tuve, te acercan a estas personas. Ojalá no fuéramos tan desconfiados y nos relacionáramos unos con otros mucho más. Espero que a este hombre le vaya todo lo bien que merece.

Un beso Mónica y que tengas una buena semana.

Estrella Altair dijo...

Luis..

y se quedaste en el trastorno.. pero tu te vinculaste de alguna manera a aquel ser humano y él a ti..

y esos minutos de encuentro.. y de proximidad...

son con los que yo me quedon en este escrito..

y con tu empatia.. para aproximarte.

Un besazo muy fuerte decirte cambiando de tema que entiendo perfectamente que te entre NOra y la Marquesa te quedes con la Marquesa, ja, ja, ja,...

que no..

que es broma que te dejo a Nora..

Besos...

muchos

luismi dijo...

Gracias Estrella. Menos mal que me dejas a Norah, que de la otra, no me fio jeje.

Un besote