"Una pluma, pesa; el amor por inmenso que sea, no" (Pedro Rivera García)

"Quisiera saber llorar como un niño para sentirme mejor hombre"

miércoles, 19 de mayo de 2010

En un rincón olvidada

En su cárcel de seis barrotes, conviven desde hace años agolpados por el tiempo y olvidados en el espacio, un montón de buenas vibraciones, de sentimientos puros, de duras letras y dulces sones.

En un rincón de mi hogar, reposa una guitarra enfundada en negra tela cual luto riguroso. Guitarra de suave tacto, de finas cuerdas, de cuerpo esbelto y anchas caderas.

Anhelante de sonidos, de acordes exultantes, nadie la acaricia, nadie la comprende, nadie nunca la supo tocar, nunca nadie la hizo llorar ni dibujarle una sonrisa, ni afinarle su memoria.

Suplicante de manos tiernas, busca abrazos por doquier.

Cariño nunca le faltó, más no sabe lo que es amor. Nunca la hicieron vibrar, nunca la hicieron sentirse guitarra.

En un rincón olvidada, espera a un trovador que la cante, alguien que no dé al traste con sus ilusiones, a un amigo que la mime, a un compañero de alma. Alma de guitarra.

22 comentarios:

Taty Cascada dijo...

Creo amigo que esa belleza de caderas anchas, cuello espigado, cuerdas como Dioses, esperan por tus dedos, por tus manos...Una guitarra es como el mejor de los amantes, sabe esperar.
Un abrazo.

Suso dijo...

Pues tocala de vez en cuando, todo es ponerse, a veces se queja porque no somos todo lo hábiles que podriamos ser, como nuestro amigo Miguel o Alfonso, pero bueno, con cariño y paciencia algo sale...
Un fuerte abrazo

luismi dijo...

Querida amiga: me temo que mi guitarra un día de estos se cansará de mí y se irá con otro, que sepa acariciarla. Yo nunca aprendí y este ritmo de vida me impide a estas alturas aprender. La cuidaré, la mimaré y le pediré que no se marche.

Un beso Taty.

luismi dijo...

Reconozco amigo Suso, que soy un perfecto inútil a la hora de tocar una guitarra. ¿Será la falta de paciencia? Seguramente. Me parece a mí, que lo mío es más la percusión. Espero que un día de estos la diosa primitiva se digne a visitarme, y puedo asegurarte que una de las cosas que compraré, será una hermosa batería rodeada de un local apropiado para tocarla.

Un fuerte abrazo amigo.

Luis Sánchez García dijo...

Mi soledad es una canción crecida en la quinta cuerda.

Bello escrito, compañero.

Luis.

Luismi dijo...

Muchas gracias Luis. Hermosa frase en tu comentario. Gracias por visitarme y prometo leer tu blog con tranquilidad.

Un abrazo

Luis Sánchez García dijo...

Gracias Luismi por llegar a la Ataraxía y quedarte, yo me quedo ya en tu casa.
La noche cava entre nosotros un abismo,
para obligarnos, entre la víspera y el alba,
a tender un puente.

Gracias, un saludo desde el Guadalquivir.

Luis.

Vicky dijo...

Solo es ponerse querido amigo y dejar que tus manos se deslicen y veras como de su interior salen las más hermosas melodías...

Seguro que lo consigues ...

Besos , Vicky.

luismi dijo...

Seguro que sí amiga Vicky. Lo veo esto como dejar de fumar. Lo difícil es decidirse y pasar los primeros días. Una vez que se consigue, con el paso del tiempo el ánimo aumenta. Lo intentaré.

Un beso amiga.

luismi dijo...

No sé que pasa con tu comentario Luis, pero tranquilo, que imagino que aparecerá tarde o temprano. Lo importante, es que el puente está tendido. Será un placer cruzarlo y muchas gracias por quedarte en mi pequeño rincón.

Un abrazo.

Miguel Vivas dijo...

Qué maravilla Luismi... Con estos temas sabes que me vas a dar, jejej... Yo también le escribí a la mía en mi Corazón de Madera. Todas las guitarras tienen alma y nunca es tarde para escucharla. La haremos vibrar a la vuelta de la esquina, descuida. Un abrazo.

luismi dijo...

He vuelto a leer tu Corazón de Madera, y dichosa es su alma por quien la cuida.
Cualquier día te presento la mía y charlais un rato.

Un fuerte abrazo

Mónica PG dijo...

Una de mis asignaturas pendientes es saber tocar un instrumento, dejarme llevar por su vibración y transportarme con su música.
Nunca es tarde! Y, desde luego, con un texto tan bello entran ganas de acariciarla y fundirse con su magia.

Un besazo!

luismi dijo...

Yo esta asignatura, siempre la dejo para septiembre y ya han pasado unos cuantos. Dicen que se puede tocar de oido, pero me parece a mí que sin unas buenas manos y sobre todo la fuerza de voluntad necesaria, no haré nada.

Un besazo amiga.

Maria Rosa dijo...

Querido amigo, bello homenaje a una guitarra que se quiere pero carece de música y tampoco aporta sonido. Que lástima que esté en un rincón, que, aunque no olvidada, no pueda deleitar con sus cuerdas y dar esos maravillosos momentos de placer que aporta este instrumento. La guitarra puede llenar ella sola un concierto, sin acompañamientos de ningún tipo y hacer vibrar a cualquier audiencia. Ojalá encuentres a ese amigo que le de mimos y a un trovador que la acompañe.
A mi me gusta todo tipo de música y tengo mucha surte en poder asistir a menudo a todo tipo de conciertos y recitales.

En Barcelona tenemos dos grandes monumentos para degustar buena música y te aseguro que no desaprovecho ninguna oportunidad para escaparme y así alimentar mi espíritu. La música siempre es un placer para los sentidos.

Un beso grande.

Luismi dijo...

Querida amiga: me alegra saber que eres una gran aficionada a la música. Creo que siempre ha sido y será un gran enriquecimiento cultural. En cuanto a mi amiga de seis cuerdas, un día de estos tendré que desempolvarla y ponerla guapa para que se luzca al sol. Siempre habrá algún amigo que la haga reir.

Un fuerte abrazo.

Werty dijo...

Pobre guitarra!
La verdad que un instrumento (mejor dicho toda la musica) es la mejor manera de canalizar los sentimientos. Solo belleza sale de eso

Saludos!

luismi dijo...

Tienes razón Werty y nadie mejor que tú para saberlo con tu amor por la música.

Un abrazo

Sebastiano Landro dijo...

Felicitaciones por el blog! un saludo!

Luismi dijo...

Muchas gracias Sebastiano. Intentaré leer tu blog, aunque no sé italiano. Bienvenido.

Un abrazo

Miguelon dijo...

Todos en nuestra vida llevamos una guitarra, a veces es la mujer otras nuestros hijos y como no los amigos, lo importante es no dejar nunca de tocarla.

luismi dijo...

Tienes razón Miguel. Mujer, hijos y amigos, debemos tenerlos siempre bien afinados.

Un abrazo