"Una pluma, pesa; el amor por inmenso que sea, no" (Pedro Rivera García)

lunes, 1 de marzo de 2010

Corre maquinista

Corre maquinista, no demores mi inquietud.

La espera se hace larga, mi paciencia muy corta. Contemplo el anodino paisaje en un vano intento de desviar mis pesares. Las paradas de estación se hacen interminables. Los segundos duran más allá de un segundo. Trasiego de subida, trasiego de bajada y el vagón se llena de bocas hambrientas, de inquietudes diarias, de conversaciones protocolarias. Y allí estoy yo, absorto y atormentado en mis pensamientos, con mi urgencia como única compañera de viaje.

Miro al frente y la veo. Ojos oscuros, mirada limpia, serena y pícara. De generoso escote y cuerpo haciendo juego, supera con creces mi escaneo perimetral. Yo la observo, ella me ignora y otra vez un dolor intenso recorre mi cuerpo.

¡Debo resistir! ¡Debo resistir!

Por fin una voz salvadora anuncia mi destino. Salvado en la última campana, huyo de tentaciones, malas conciencias y deseos sin fundamento.

Corro y con gran esfuerzo alcanzo mi objetivo.

¡Qué dicha, qué placer, qué sosiego, qué paz!

¡Qué maldito apretón!

2 comentarios:

Miguel Vivas dijo...

jajajaja... qué bueno, sí señor Luismi. Enorme, un abrazo amigo

luismi dijo...

Gracias Miguel. Un fuerte apretón...de manos, amigo.