"Una pluma, pesa; el amor por inmenso que sea, no" (Pedro Rivera García)

"Quisiera saber llorar como un niño para sentirme mejor hombre"

viernes, 29 de enero de 2010

Grandes platos, mucha hambre

Cuando llega el mes de enero, desde hace ya muchos años, siempre podemos ver en televisión dos acontecimientos, sin los cuales parece que no hemos cambiado de año. Uno es el concierto de año nuevo que desde Viena, nos ofrece su Orquesta Sinfónica con sus tradicionales valses y sus archiconocidos ("El Danubio Azul" y la "Marcha Radetzky"), y por otro lado, los saltos de esquí desde Garmisch-Partenkirchen (cuyo nombre se las trae).

Además de estos acontecimientos, desde hace unos años, se nos bombardea en radio y televisión con un evento denominado "Madrid Fusión", que viene a ser como un gran Gastrofestival, en el que se reunen grandes cocineros internacionales, en clara competencia por mostrar el plato o la tapa de diseño más innovadora.

Quiero adelantar mi más profundo respeto y admiración por los creadores de arte en todas sus ramas, incluida la cocina. De hecho, yo no me considero cocinero, pero sí cocinica. No obstante, al igual que me ocurre con los grandes desfiles de moda como la antigua Pasarela Cibeles, ahora llamada "Madrid Fashion Week", donde desfilan modelos con unos trajes y peinados que yo en mis años de vida, no veo lucirse por ninguna calle de la geografía española, tampoco veo en ningún restaurante, bar, o tasca, unos platos o tapas como los que nos ofrecen en todos los telediarios.

Ya para empezar, el hecho de ver cocinar una tapa con soplete, me mosquea. Debería dejarse a los verdaderos profesionales del soldador, el uso de esta herramienta.

No dudo de la exquisitez de estas tapas y platos, de su mezcla de sabores, de su paladar incontestable y del tiempo y trabajo que hayan tenido que emplear sus creadores. Pero imaginad por un momento, en nuestra vida cotidiana, a es@ am@ de casa, fruter@, charcuter@, carnicer@, panader@, camarer@, vecin@,amig@ o conocid@, que nos ofrece o al que solicitamos ingredientes para cocinar unos platos con unos nombres tan "comunes" como los siguientes, extraídos de la web oficial de este evento:

- Abstracción de mar (compuesta entre otros por algas y lechuga de mar)

- Armonía de tubérculos de invierno (con zumo de col, rábano y puré de chirivia)

- Bocadillo de vieira y hierbas en infusión de centolla con ensalada cruda de apio, nabo y alcachofas.

- Carré de cordero de las causes asado, cebollas de Florencia y caldo perlado al azafrán de Aveyron.

- Cintas de begi-haundi con suero de parmegiano reggiano, calzado de verduras, menta acuática y aceite de hongos, sazonadas con su piel hidratada.

- Cucurucho comestible de hongos con palomitas efervescentes y sirope de trina.

- Fritura andaluza aplicada a una ortiguilla y una ostra al jerez y clorofila de algas.

- Cerveza de tomate sin alcohol (para que entren bien)

Todos ellos, servidos en literalmente "grandes platos", en cuyo centro se encuentra este minúsculo manjar rodeado en la mayoría de los casos, de un gran vacío. No imagino la cara de incredulidad, asombro y cierta desesperación de ese trabajador@ que tras una dura jornada laboral, llega a casa y para saciar su hambre, se encuentra con estas maravillosas viandas.

Sé que en Madrid, diversos locales ofrecen estas tapas y un botellín al módico precio de 3€, pero yo sigo pensando que me sale mucho más rentable, ameno y fácil, bajarme al bar de siempre y por la mitad de precio contemplar ese mismo botellín acompañado de un plato, o varios (de esos pequeños y redondos de toda la vida), colmado de torreznos, o patatas con boquerones en vinagre, o aceitunas verdes que las quiero verdes.

No obstante, vuelvo a recalcar mi respeto hacia estos grandes maestros de la cocina y a sus fieles seguidores.

Yo de momento y como ya es la hora de merendar, en solidaridad con estas jornadas gastronómicas, voy a prepararme un

"Emparedado humedecido con unte de tomate y jugo de aceituna, henchido por finas láminas de pernil de artiodáctilo, sobre una base de coágulos de leche manchegos"..., o lo que es lo mismo, un maravilloso bocadillo de jamón y queso con tomate y un chorrito de aceite de oliva.

Buen provecho...

2 comentarios:

Ana dijo...

Pero que pijotaaadaaaa!!! Aver lo que me parece una tonteria es que cuando quieres salir a cenar tu solo/a por ahí dices bueno voy a ir a otro sitio a cenar por una vez no pasa nada..Tu vas tan confiado al restaurante te sientas y te dice el camarero mientras qe mira la carta:¿Señor que quqiere para comer? Y tu mirando la carta desconcertado como no entiendes ninguno de esos ``palabros pijos´´ Dices PATO A ´LONGANCE´S claro como eres un inocente piensas que es carne de pato o algo parecido.Total que esperas media hora a que te sirven el plato y cuando porfin viene el camarero con un plato muy grande te dice su comida señor. Tu lo ves y es una aceitunita pinchada en un palillo rodeada de una salsa.CONCLUSIÓN:comes, te quedas con hambre y para colmo te dan una cuenta en la que nos has visto en tu vida tantos ceros.Y POR ULTIMO PINSAS:DONDE ESTE UN BUEN COCIDO DE MI MADRE QUE DEJEN LAS ACITUNAS PARA EL POSTRE.un saludo cordial.

luismi dijo...

Pos eso hija mía...